domingo, 31 de enero de 2010

Eficacia y Validez, dinámica.

La situación social que se vive en las favelas de Rio de Janeiro y en Medellín, tienen una cierta particularidad entre sí, según lo que se relata en el documental La Sierra, y el especial sobre las favelas de Rio, y es que en un contexto general ambas ciudades se encuentra en países que están afectadas por las mafias y grupos al margen de la ley que basan parte de su economía en el tráfico de droga, la situación social y la presencia efectiva del estado, que en ambas situaciones se puede tomar como centralizado y que estas zona se encuentran en la periferia, y ese control no ejercido eficientemente, ha sido tomado por parte de estos grupos, en las comunas de Medellín se vive una situación un poco más tensa, que como se puede vivir en Rio de Janeiro, ya que en Medellín, se ha ejercido un control en las comunas por parte de las guerrillas y por parte de las autodefensas, las cuales están en permanente enfrentamiento, entre sí, y contra facciones de sí mismas, en cambio en Rio de Janeiro, las favelas están controladas por diferentes grupos de narcotraficantes, esta es la diferencia más profunda y notoria en ambos casos.
Según Boaventura de Sousa do Santos, estos grupos, mediante el uso de la fuerza ejercen un cierto nivel de “estado de bienestar”, donde el control estatal está marginado por estos mismos grupos, en donde estas sociedades, se encuentran en un ambiente “aislado” de la normatividad del estado moderno, en donde la burocracia y el manejo de los conflictos están de la mano de la violencia, ejercida por un líder “natural” de dicha sociedad, se podría decir que allí, existe un micro-estado, el cual no tiene mucha relación con el estado-nación, ya que allí, en el micro-estado, la democracia está igualmente limitada a la justicia.
En estas sociedades, en donde el control político, económico y social, se encuentra regulado, en un campo en donde la retórica, la burocracia y la violencia están articuladas en una forma de combinación geopolítica,  ya que el agente dominante mantiene el poder gracias a un alto, sino un máximo, poder de cohesión social, ejercido por la violencia, y ya que el estado no tienen la efectividad que se pudiese desear para una sociedad, debido a que la burocracia administrativa, no permite la agilidad y la dureza en las condenas, por ello estos jefes o gobernadores, de estos territorios toman el control de las situaciones por su mano, haciendo que se respete cierto orden social, así mantenido gracias a la fuerza, ya que los agentes del estado no pueden tomar los mismos medios de justicia, se tienen que acatar a los medios legales, los cuales, por lo general se ven afectados por el nivel de pasividad de los mismos.

Por: Federico Sánchez Russinsky

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